Porque no hay energética más poderosa que la rabia, hemos vuelto a nuestra trinchera auditiva para reflexionar sobre el estallido social, cómo plantear nuestro pensamiento con quienes no entienden la lucha y aprovechar al máximo las redes sociales sin caer en bots, fachos ni cuentas parodia. ¡No olvides tu agüita con bicarbonato y escúchanos de camino a la marcha!