Luego de una serie de entrevistas en donde pusimos la mirada en el futuro de la educación, de la economía, la formación laboral y el lenguaje, nos preguntamos sobre qué formas tenemos para modificar nuestro presente y poder pensarnos en el futuro con una mejor calidad de vida, con relaciones interpersonales sólidas y empáticas y ofreciendo nuestra mejor versión para aportar en la construcción de una sociedad deseable.
En este punto, nos hemos encontrado con un concepto que merece ser revisado continuamente: La inclusión. ¿Podemos remar todos al mismo compás? ¿Somos gotas que, juntas, podemos formar un océano? ¿Podremos ser una gran marea?