La alegría de dejar Cincinnati con la serie ganada 2-1 no alcanza a durar ni lo que un dulce en la puerta de un colegio.
Hay que ir pensando en la serie ante Boston que se antoja no solo muy interesante, sino que ellos vienen con ganas de venganza por el 12-5 que les propinamos la última vez que les vimos, en esa serie que es la único que los Orioles no han ganado… pero porque fueron solo dos juegos.