Era el 6º inning. Joey Rickard sale del dugout con una venda manchada de sangre en el codo derecho. Caen los Orioles 2 carreras por 1.
Jacob Faría ha podido contener a los Orioles hasta ese momento en un solo hit. Rickard ya había empujado la primera de los Orioles con un doblete al izquierdo para traerse a Welington Castillo al plato. Había sido el único imparable de los nuestros.
En conteo de 2 y 1, Joey Rickard pega batazo al LF que en cualquier otro parque habría sido un out contra la valla, pero en Camden Yards es lo que fue: Cuadrangular. Y éste empataba el juego. Sin duda, el día de Rickard, y a pesar de que Tillman hizo lo posible por dañar una salida decorosa. ¿Cuando? Como no podía ser menos, en el 6º inning.