Aquella noche abrió, el sujeto abrió los ojos en medio de una habitación silenciosa. La oscuridad lo dominaba todo. Por la rendija de una ventana entró un haz de luz , la luna se reflejo en el espejo de la esquina. Dentro del espejo, un viejo observaba al sujeto de la habitación. Uno de ellos era ciego y estaba condenado a oír el mundo. El otro pensaba que era ciego, y en su mundo reinaba el silencio. En la frontera de aquel reflejo, donde afuera es adentro y adentro esa fuera, desde una radio se oían tres voces que hablaban de uno de ellos, pero no podrían saber si de verdad hablaban de ellos o ellos imaginaban que hablaban...bienvenidos a este capítulo, "Bifurcaciones entorno a Borges".