Vivimos en el mundo de la información que hace rebosar a diario las bases de datos de nuestras empresas, pero, ¿realmente necesitamos esos datos? con tanta información, ¿podemos estar ayudando al malo de la película en lugar de mejorar el mundo?
Nuevos y peligrosos líderes políticos tienen cada día más información sobre nosotros, hackers bloquean la sanidad de UK y comprometen datos tan personales como nuestro historial médico gracias a un software de la NSA, empresas influyen en nuestros sentimientos y nuestra forma de pensar mientras cacharros del IoT invaden nuestras casas con Roombas o Alexas a la cabeza de este ejército de espías.
Pablo Castro