Si esperamos conocer a Dios en verdad, no podemos permanecer en la orilla de nuestra vida espiritual. Necesitamos navegar en aguas profundas, donde escucharemos su voz y conoceremos su voluntad
Si esperamos conocer a Dios en verdad, no podemos permanecer en la orilla de nuestra vida espiritual. Necesitamos navegar en aguas profundas, donde escucharemos su voz y conoceremos su voluntad