El Ducado de Luxemburgo sufrió en los años 80 una ola de atentados que guardaba ciertos paralelismos con los ataques sufridos en otros países europeos por la red Gladio. Entre los años 1984 y 1986 se sucedieron un total de 20 atentados con bomba. El caso es conocido como Bommeleeër (el que pone bombas), ha permanecido hasta hoy como un misterio sin resolver. En el punto de mira se encuentran los servicios secretos luxembugueses, el SREL, y la Brigada Móvil de la Gendarmería, cuerpo de élite fundado por Ben Geiben, uno de los sospechosos.
El juicio por el caso empezó en Febrero de 2013 y continúa hoy, con el cerco estrechándose sobre los aparatos de seguridad del ducado.