En Bookland vivimos con el trauma de Coraline, el shock de ver American Gods y la constante necesidad de más aventuras de Good Omens. Todo porque Neil Gaiman se ha propuesto marcar a toda una generación de lectores y televidentes.
En Bookland vivimos con el trauma de Coraline, el shock de ver American Gods y la constante necesidad de más aventuras de Good Omens. Todo porque Neil Gaiman se ha propuesto marcar a toda una generación de lectores y televidentes.