El descontento social, la falta de credibilidad, la inflación descontrolada, el ‘partygate’ y los escándalos de altos funcionarios del primer ministro británico, pusieron punto final a su cargo.
El descontento social, la falta de credibilidad, la inflación descontrolada, el ‘partygate’ y los escándalos de altos funcionarios del primer ministro británico, pusieron punto final a su cargo.