La joya del Cantábrico está en Celoriu. La península de Borizu, objeto de deseo de millonarios, refugio secreto de sus sucesivos dueños, escenario de novelas y plató cinematográfico, es un paraje de leyenda, situado en el corazón del concejo de Llanes. En su interior guarda playas con las arenas más blancas y finas, praderías extraordinarias, grandiosos acantilados, vistas imponentes hacia los cuatro puntos cardinales, e incluso el perfil de la "cara" de Cristo.