En julio de 1937 se produjo una de las batallas mas sangrientas, por su corta duración, y sobretodo insoportables para los soldados que en ella participaron por la fecha, en la que el calor extremo fue el principal protagonista.
En Brunete el esfuerzo de los soldados republicanos fue intenso y desgarrador. Hubo 40.000 bajas entre ambos bandos, la mayoría republicanas y el ataque se saldo con unos pocos kilómetros de terreno baldío e inútil recuperado por la República que no merecían ni un soldado muerto, ni un desastre mayor.
Hoy, nuestro amigo, Cesar Fernández, Guía de turismo y guía del Campo de Batalla nos habla en una entrevista realizada en la Plaza Mayor de la reconstruida ciudad de Brunete de la Batalla y las personas que la vivieron.