A pesar de la escasez de lluvias y de las altas temperaturas, este verano está siendo "bueno" para los incendios en Aragón. En lo que llevamos de año se han quemado unas 1.400 hectáreas: casi todas, en dos fuegos que se declararon en marzo y abril, los de San Agustín y Mequinenza. Fernando Pérez Cabello es investigador del grupo de procesos Geoambientales en espacios Forestales de la Universidad de Zaragoza.