Texto bíblico: Mateo 13:1-9. La cosecha será buena de acuerdo a la tierra que escojamos. El agricultor siembra en tierra fértil. Cuando Jesús hablaba de tierra, generalmente se refería a personas. Un corazón ideal garantiza una buena cosecha; si tenemos la actitud y emociones incorrectas (mala tierra) estamos obstaculizando la llegada de la cosecha. Una buena tierra [para plantar una semilla] es aquella [persona u organización] que crece cada día y en cada área de su vida (familiar, laboral, financiera). Así como la tierra no produce para sí misma, sino que trae bendición a otros ¡Esforcémonos, pues, en bendecir a los demás. Cuando escuchamos, entendemos y vivimos la Palabra de Dios producimos fruto. La cosecha demanda de nosotros 1) sabiduría para sáber cómo y cuándo sembrar; y 2) diligencia para sacar buen provecho de la siembra y no caer en vergüenza. *Grabado el 17 de enero de 2021 para Cielos Abiertos (Curacao).