Cuando el terror se naturaliza en la ciudad
Las historias de miedo están pobladas de fantasmas y seres fantásticos y monstruosos, aunque hay muchas que simplemente se nutren de la realidad
En el cuento El chico sucio, que pertenece al libro Las cosas que perdimos en el fuego, de la escritora argentina Mariana Enríquez, el terror sucede en una esquina cualquiera y toma tal dimensión que hace que el límite entre lo real y lo fantástico sea casi inexistente, al punto de naturalizar lo atroz.