Vuelve Snoop Dogg con un gran disco que nos lleva de vuelta a sus origines con los clásicos "Doggy Sytle" y "The Doggfather", recuperando ese mágico sonido G-Funk.
Pinceladas que nos transportan aquellos finales de los 90 y principios de los 00 cuando Nate Dogg copaba los mejores estribillos del panorama.