Aunque en otros planetas del sistema solar la vida parece no haber proliferado, aunque parezca que es delicada y frágil, cuando prolifera, como en la Tierra, se muestra tremendamente resistente y con una capacidad de adaptación que no deja de sorprendernos.
La vida inunda el planeta, por supuesto en los entornos más amables, aquellos que transitamos, también lo hace en lugares donde nosotros duraríamos apenas unos segundos. Encontramos vida en desiertos, profundadas cuevas, en las montañas más altas y hasta en reactores nucleares.
El frio y la falta de luz parece que tampoco son un problema para ciertos microorganismos. Y de esto último les queremos hablar hoy, de los resultados de una expedición a la Antártida para encontrar vida bajo el hielo. Después de perforar cientos de metros, en unas aguas frías, con pocos nutrientes u a oscuras, allí encontraron microrganismos que habían encontrado en este inhóspito lugar su hogar. Con José Manuel González Hernández, profesor del Departamento de Bioquímica, Microbiología, Biología Celular y Genética.