Alguna vez un jefe me dijo: "¿prefieres ser cabeza de ratón o cola de león?, sobre por qué había gente que podía migrar pero prefería quedarse en el país. La pregunta venía con respuesta: "Es mejor ser cabeza de ratón". Eso siempre me hizo ruido y es que me cuesta trabajo entender las razones.
Quizás es un tema de estatus, de comodidad y de temor a lo desconocido.