Los Shuar creen en la vida después de la muerte y le dan una gran importancia al mundo espiritual.
En varios museos del mundo se pueden encontrar tsantsas o tzantzas.
Al matar a un enemigo, su espíritu sigue vivo, dentro de su cabeza.
Al cortarla primero y reducirla después, el vencedor se apodera del espíritu del vencido.
"La idea era atrapar al espíritu demoníaco, para evitar que vengue la muerte del guerrero vencido"
"El propósito de la reducción no era destruir al espíritu sino esclavizarlo".