Hoy Beatriz nos confunde entre el aroma de su capuccino y su buen gusto literario, porque el café es el pretexto perfecto para el arte. Así que hoy se nos abre una puerta en Camagüey que nos invita a degustar café y literatura.
Hoy Beatriz nos confunde entre el aroma de su capuccino y su buen gusto literario, porque el café es el pretexto perfecto para el arte. Así que hoy se nos abre una puerta en Camagüey que nos invita a degustar café y literatura.