La palabra de Dios nos enseña a guardar nuestros corazones por que de el mana la vida Proverbio 4:23. Los corazones endurecidos no reconocen a Dios y mucho menos el poder de Dios en sus vidas.
La palabra de Dios nos enseña a guardar nuestros corazones por que de el mana la vida Proverbio 4:23. Los corazones endurecidos no reconocen a Dios y mucho menos el poder de Dios en sus vidas.