Los partidos no logran despertar el interés de los electores. Algunos se ven tentados de utilizar el miedo y para eso recurren a la xenofobia, el catastrofismo económico o la manipulación del terrorismo.
Los partidos no logran despertar el interés de los electores. Algunos se ven tentados de utilizar el miedo y para eso recurren a la xenofobia, el catastrofismo económico o la manipulación del terrorismo.