La disfrazamos frecuentemente con argumentos de urgencia y necesidad. Nos hemos acostumbrado a vivir con ella y a exigir evitarla en todos lados, especialmente cuando debemos esperar para recibir algo ¡seguro la conoces!
La disfrazamos frecuentemente con argumentos de urgencia y necesidad. Nos hemos acostumbrado a vivir con ella y a exigir evitarla en todos lados, especialmente cuando debemos esperar para recibir algo ¡seguro la conoces!