Hay zonas del mundo que nos enseñan grandes cosas*. Lugares inmensos que, por más que queremos estudiarlos, se vuelven imposibles para cualquier persona. Los usamos y los disfrutamos, pero nos falta mucho por aprender de ellos
Hay zonas del mundo que nos enseñan grandes cosas*. Lugares inmensos que, por más que queremos estudiarlos, se vuelven imposibles para cualquier persona. Los usamos y los disfrutamos, pero nos falta mucho por aprender de ellos