Aunque fue positiva la clausura del Penal del Topo Chico y la respectiva reubicación de internos en el Penal de Apodaca, hubo un detalle no contemplado por las autoridades que se ha vuelto un problema: las visitas familiares.
Aunque fue positiva la clausura del Penal del Topo Chico y la respectiva reubicación de internos en el Penal de Apodaca, hubo un detalle no contemplado por las autoridades que se ha vuelto un problema: las visitas familiares.