Tyler Hadley, de 17 años, nunca fue un chico popular. Quizás por esa razón, decidió hacer una gran fiesta en su casa e invitar a todos sus compañeros. Desafortunadamente sus padres no le dieron permiso para utilizar la casa. Tyler encontró la manera de organizar una fiesta en casa sin mayores problemas: decidió deshacerse de sus padres.