La vecindad se convirtió en una casa de huifas barata, el humo, el aroma a incienso mezclado con sudor y cuerpo, nos lleva a comentar nuestras experiencias sexuales. La vecina Borja al otro lado del teléfono, llenx de morbos y deseo, nos cuenta sus vivencias en la prostitución. La vecina de arriba se mostró muy interesadx por el oficio.