El Rey Mono fue directamente a la puerta de la caverna, y agarró a los dos hijos de la princesa y el monstruo para cambiarlos por el Bonzo Sha que estaba encerrado en la caverna. Tras soltar al Bonzo Sha, el Peregrino Sun ordenó a sus dos hermanos que llevaran los dos niños a la Ciudad del Elefante Sagrado para obligar al monstruo a regresar a su casa.