El Rey Mono advirtió a Tripitaka que no hiciera caso a los gritos del niño. El monje se enfadó y empezó a recitar el conjuro. Encontró a un niño desnudo colgando en un pino y ordenó al Rey Mono que le llevara sobre su espalda.
El Rey Mono advirtió a Tripitaka que no hiciera caso a los gritos del niño. El monje se enfadó y empezó a recitar el conjuro. Encontró a un niño desnudo colgando en un pino y ordenó al Rey Mono que le llevara sobre su espalda.