El Monje Tang volvió a aceptar la compañía del Peregrino Sun, y los cuatros reanudaron su viaje hacia el oeste. Con la llegada del otoño, se encontraron con un sitio extremadamente caluroso.
El Monje Tang volvió a aceptar la compañía del Peregrino Sun, y los cuatros reanudaron su viaje hacia el oeste. Con la llegada del otoño, se encontraron con un sitio extremadamente caluroso.