Con la ayuda de los dioses y el apoyo de Buda, el Rey Toro fue capturado y el Rey Mono consiguió el abanico para apagar el fuego de la montaña. Así, los cuatro caminantes pudieron continuar rumbo al oeste.
Con la ayuda de los dioses y el apoyo de Buda, el Rey Toro fue capturado y el Rey Mono consiguió el abanico para apagar el fuego de la montaña. Así, los cuatro caminantes pudieron continuar rumbo al oeste.