En el segundo capítulo, “El vidrio que se desvaneció”, han pasado casi diez años desde que Harry fue dejado en la casa de los Dursley. Ahora, Harry es un niño delgado y desaliñado que sufre el maltrato de sus tíos y su primo Dudley. Durante una visita al zoológico por el cumpleaños de Dudley, Harry experimenta algo extraño: mientras observa una serpiente en un terrario, sin querer hace que el vidrio desaparezca, liberando al reptil. Asustados, los Dursley culpan a Harry, quien sigue sin entender cómo sucedió el incidente.