El monje Xuan Zang encontró a su madre quien le dio un mensaje para su abuelo, el primer ministro de la corte. Al saber lo ocurrido lideró un ejército designado por el Emperador para capturar al asesino. Xuan Zang encontró a su padre quien no había muerto sino que había sido rescatado por el Rey Dragón. Así, se reunió otra vez esta familia.