En este episodio, el diario se abre desde la energía compartida y la fuerza de caminar juntas. Una manifestación, una causa común y la experiencia de la sororidad dejan una sensación de empuje y pertenencia… que, al día siguiente, se mezcla con dudas, miedo y una tristeza difícil de sacudir.
Entre la euforia de alzar la voz y la crudeza de una realidad que sigue siendo desigual, este capítulo reflexiona sobre el feminismo, la injusticia y todo aquello que permanece invisible: mujeres, personas vulnerables, animales y el propio medio que habitamos. También sobre cómo, a veces, mirar de cerca desordena lo que parecía estable… y quizá ese desorden sea necesario para cambiar el paisaje.
Un episodio íntimo y honesto, para escuchar con calma y preguntarse qué mundo queremos cuidar y construir, juntas.