Cuando se encuentran próximas a expirar, la gran mayoría de las estrellas se desvisten más o menos abruptamente de sus capas externas, lanzando así al espacio una gran cantidad de material enriquecido con todos los elementos producidos durante sus millones de años de servicio. Esta materia, además de conformar espectaculares objetos como las nebulosas planetarias o los remanentes de supernova (ver galería de imágenes), constituye la materia prima para sucesivas generaciones de estrellas.