El Monje Tang y sus dos discípulos llegaron a la Montaña de La Pagoda donde se encontraron con el Maestro Zen del Nido del Cuervo. El Maestro enseñó a Tripitaka la Sutra del Corazón para que éste no sufriera el menor daño en su viaje al oeste.
El Monje Tang y sus dos discípulos llegaron a la Montaña de La Pagoda donde se encontraron con el Maestro Zen del Nido del Cuervo. El Maestro enseñó a Tripitaka la Sutra del Corazón para que éste no sufriera el menor daño en su viaje al oeste.