Ante su maestro, el Rey Mono admitió que había robado los frutos de Ginseng. Tras ser insultado por los jóvenes del templo, el Rey Mono valiéndose de la magia destruyó el árbol de frutos de Ginseng.
Ante su maestro, el Rey Mono admitió que había robado los frutos de Ginseng. Tras ser insultado por los jóvenes del templo, el Rey Mono valiéndose de la magia destruyó el árbol de frutos de Ginseng.