Massimo no queda del todo convencido con las explicaciones que le da el señor Adam. Sebastián les juega una mala jugada. Es hora de descubrir el terrible misterio de la mansión Robertson.
Massimo no queda del todo convencido con las explicaciones que le da el señor Adam. Sebastián les juega una mala jugada. Es hora de descubrir el terrible misterio de la mansión Robertson.