Hoy toca "Sorcerer", la película que en la que William Friedkin hundió a Universal y Paramount en el barro de la selva. Es una película imperfecta cargada de momentos memorables. Hecha con la determinación de quien está realizando una obra maestra y en realidad está cavando su propia tumba en Hollywood. Nosotros lo vemos como un desafío a los dioses que no puede acabar de otra forma que con un castigo eterno.