Cumplí 48 años y este poema de Walt Whitman es un pequeño consejo de vida, no solo para mí, me parece que para todos. No nos aletarguemos, ni esperemos que las cosas nos lleguen: vayamos por ellas. ¡Vivamos más felices!
Cumplí 48 años y este poema de Walt Whitman es un pequeño consejo de vida, no solo para mí, me parece que para todos. No nos aletarguemos, ni esperemos que las cosas nos lleguen: vayamos por ellas. ¡Vivamos más felices!