Las carreteras todo lo unen: campos, puertos, ciudades, gentes. Te conducen por un paréntesis vital. Exploras la realidad, tanteas la quimera. Emerges, desciendes, saltas, tropiezas. Te refugias bajo un puente, te ocultas en un vehículo veloz, creces mientras interiorizas el paisaje.
Por nuestra carretera navega un barco de papel. Parece frágil, pero no se hunde. Las voces lo reflotan. La poesía lo conduce. La poesía lo salva.
En septiembre viaja con nosotrxs la poeta Itziar Mínguez Arnáiz.