El 9 de mayo de 2022 se nos fue un ángel, Choco, nuestra querida y amada perra. Ya era viejita, sabíamos que iba a pasar, pero eso no dejó de ser menos doloroso. El mismo día escribí esto, una forma de sanar es sin dudas a través de las palabras. Siempre va a doler recordarla pero más doloroso sería no poder hacerlo. Agradezco haber podido quererla hasta último momento, amarla, honrarla, y haber compartido tantos años en su honesta y más sincera compañía. Hasta la proxima vida, Choco.