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Queridos reyes magos, esta ocasión mis deseos son por ellos, son por mí. Que estos días llenos de magia nos inviten a soñar y nos hagan experimentar el cariño, el amor y la bondad que existe en el corazón humano. Tenemos para ofrecer: muchas veces nuestros corazones lastimados por el abandono y la ingratitud; nuestras manos vacías, porque lo hemos dado todo sin pensarlo; nuestros pies cansados porque nuestros caminos han sido complejos y arduos; nuestros oídos aturdidos por los muchos ruidos y voces que constantemente nos tocan experimentar. Esto es lo que tenemos, pero sabemos que ustedes, pueden ayudarnos para purificar nuestras ofrendas, que ante los múltiples Herodes que encontramos en el andar, nos enseñen cual es la clave para no desfallecer; ustedes que en sus manos llevaron regalos que recordaron la esencia de aquel Rey que había nacido, oro por su condición de Rey, el incienso recordándonos su divinidad y la mirra que nos hace estar cercanos a la experiencia de humanidad; dennos la oportunidad de aprender con sencillez como seguir la estrella que nos lleve a nuestro destino, a vivir en comunión y paz, transmitiendo los grandes valores y experiencias que nos ayudan a ser más humanos, hermanos y cercanos.
Hasta pronto, que tengan un gran retorno y ¡Hasta que nos volvamos a encontrar!
By Jesús MaldonadoQueridos reyes magos, esta ocasión mis deseos son por ellos, son por mí. Que estos días llenos de magia nos inviten a soñar y nos hagan experimentar el cariño, el amor y la bondad que existe en el corazón humano. Tenemos para ofrecer: muchas veces nuestros corazones lastimados por el abandono y la ingratitud; nuestras manos vacías, porque lo hemos dado todo sin pensarlo; nuestros pies cansados porque nuestros caminos han sido complejos y arduos; nuestros oídos aturdidos por los muchos ruidos y voces que constantemente nos tocan experimentar. Esto es lo que tenemos, pero sabemos que ustedes, pueden ayudarnos para purificar nuestras ofrendas, que ante los múltiples Herodes que encontramos en el andar, nos enseñen cual es la clave para no desfallecer; ustedes que en sus manos llevaron regalos que recordaron la esencia de aquel Rey que había nacido, oro por su condición de Rey, el incienso recordándonos su divinidad y la mirra que nos hace estar cercanos a la experiencia de humanidad; dennos la oportunidad de aprender con sencillez como seguir la estrella que nos lleve a nuestro destino, a vivir en comunión y paz, transmitiendo los grandes valores y experiencias que nos ayudan a ser más humanos, hermanos y cercanos.
Hasta pronto, que tengan un gran retorno y ¡Hasta que nos volvamos a encontrar!