La Iglesia es el cuerpo de Cristo, que sufre tribulaciones; para luego, reinar con Él. Pablo sufrió por predicar la Palabra de Dios a los gentiles, pero ellos alcanzaron la Salvación de su alma: ese fue su gozo. Ninguna religión, ni filosofía, pueden salvar nuestra alma de la condenación eterna. Jesucristo tomó forma humana y derrotó a Satanás; para la Salvación de nuestra alma.