El llamamiento de Dios es santo: separado del pecado, de lo sucio y de lo inmundo. Para estar consagrados a Dios y servirle. Estamos viviendo lo que se declara en Apocalipsis: hay seales de la Venida de Cristo. Tambin en este tiempo, el Seor derrama de su Espritu Santo: para vencer al diablo y los prncipes satnicos. Pablo recomienda a Timoteo, seguir fiel a la Sana Doctrina.