Después del aterrador incidente ocurrido en los baños del colegio, Verónica despierta en el hospital acompañada de su familia. Gracias a Dios, los análisis parecen indicar que no se trata de nada grave.
Sin embargo, algo extraño parece estar sucediendo a su alrededor, como si una presencia maligna le acompañara desde aquel día.