(INSPIRADO EN HECHOS REALES)
El incendio ocurrido en la montaña de Tor, con la consecuente destrucción de algunas de las pocas viviendas del pueblo, supuso un antes y un después en la vida de sus habitantes. Algunos de ellos, viendo sus casas calcinadas o pasando las penurias propias de la posguerra española, se vieron obligados a emigrar.
En la mente de uno de los pocos lugareños que decidieron quedarse, comenzaría a fraguarse durante décadas una idea controvertida que determinaría el destino del pueblo.