¿No puede entender Pedro Castillo que sus reuniones en la calle Sarratea, su injerencia en la jerarquía de la Policía y algunos de sus nombramientos inspiran una desconfianza que solo puede ser disipada con actos?
¿No puede entender Pedro Castillo que sus reuniones en la calle Sarratea, su injerencia en la jerarquía de la Policía y algunos de sus nombramientos inspiran una desconfianza que solo puede ser disipada con actos?