Santo Tomás nos enseña a perseverar en la oscuridad de la noche de la Fe fiados más de la alegría de los que han visto al Señor que en nuestra propia incredulidad.
Santo Tomás nos enseña a perseverar en la oscuridad de la noche de la Fe fiados más de la alegría de los que han visto al Señor que en nuestra propia incredulidad.