Recientemente, las relaciones entre China y la UE han centrado la atención a nivel internacional. Esta relación, de la que se cumple medio siglo, se encuentra en una nueva encrucijada. ¿Cómo vemos las diferencias y fricciones que han surgido en las actuales relaciones entre Beijing y Bruselas? ¿Cómo puede abordar Bruselas sus relaciones con China con un entendimiento estratégico más independiente?